19 de abril de 2015

1.4 ENSAYO ARGUMENTATIVO

percepción frente a los efectos de la diferenciación en la construcción de la imagen corporativa de una empresa


LA IMAGEN CORPORATIVA, UN TRABAJO QUE NO TERMINA

Una organización se define por sus valores, su misión, su visión, estrategia y promesa de valor, componentes que solo serán conceptos si no se comunican. Es entonces cuando se da inicio a la construcción de la imagen corporativa cuyo objetivo es acercarse a un target en busca de posicionamiento.

En el start up de la Imagen corporativa se dará respuesta a interrogantes como:

¿Qué se quiere comunicar?, ¿Cómo comunicarlo?, ¿A quién comunicarlo? En consecuencia, se comunica un solo mensaje que refleje de forma  clara y coherente la identidad de la empresa, por medio de la tecnología y el diseño para hacerla visible ante clientes internos y externos.  Como lo evidencia Nicholas  Ind (2007, p.8) “la comunicación corporativa es el proceso que convierte la identidad corporativa en imagen corporativa. Se trata de una parte fundamental del proceso, pues la identidad corporativa solo tiene algún valor si se comunica a empleados, accionistas y clientes” Por lo tanto, “la imagen corporativa no es más que la que un determinado publico percibe sobre una organización a través de la acumulación de todos los mensajes que haya recibido” (Nicholas Ind, 2007, p.6). Ahora bien esa percepción debe ser medible, analizable por medio de herramientas como encuestas de satisfacción, entrevistas y fidelización del cliente con la marca cuyos hallazgos permitirán determinar si se está logrando el objetivo de posicionamiento deseado,  si tiene un factor de diferenciación respecto a la competencia o si tiene oportunidades de mejora.  

La  imagen corporativa  agrega valor  a una organización.  Como bien lo señalaron  Kotler y Amstrong (2003,p.289) “la asignación de marca se ha vuelto una herramienta tan poderosa que hoy en día casi no hay cosa que no lleve una marca”, la marca genera valor, la mercancía compite por precios; no hay nada más cierto y peligroso en un mercado  cada día más complejo y cuyo número de competidores aumenta vertiginosamente haciendo que las estrategias corporativas  deban replantearse para no convertirse en una opción más en la mente del consumidor, sino SER La opción.

Dicho de otro modo, la construcción de  una imagen corporativa requiere innovación, adaptación, análisis, comunicación, retroalimentación y enfoque.  De esta manera, la imagen corporativa será un reflejo de  la comunicación interna  de la identidad corporativa, pues como lo recalca Nicholas Ind,(2007, p.75) “son los empleados quienes determinan que la empresa pueda o no alcanzar los objetivos fijados, determinaran la calidad de sus productos y también la imagen corporativa”. 
La coherencia en el mensaje se traducirá en confianza para el público objetivo. Una empresa que vende seguridad, tendrá empleados que actúen bajo unas normas que transmitan ese mensaje en su labor diaria, en su contacto con el cliente, fuera y dentro de su ámbito profesional, esto generará una percepción de respaldo y fortalecerá los lazos con el cliente externo para lograr un vínculo emocional.  Igualmente, el   fortalecimiento de la imagen corporativa al interior de las organizaciones  juega un papel decisivo por medio del reconocimiento, el refuerzo positivo y un  plan de desarrollo se perciba una identidad sólida y sostenible en el tiempo. 

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